En mi opinión es importante que entendamos este concepto. El sistema/mundo está construido, no es dado naturalmente. Y se construyó en base a ideas, creencias, percepciones, visiones de la realidad y acciones acorde a eso. Mientras cada cual revise concientemente las bases de sus creencias, sienta las emociones que no se ha permitido sentir, viaje a las heridas ancestrales que guardan nuestros sistemas, etc. Más apertura tendremos para percibir, pensar y crear la realidad de otra manera. Eso se hace, por ejemplo, a través de tomar nuevas decisiones que no creíamos posibles, de realizar actividades que habíamos dejado de lado y que alimentan nuestra alma, de terminar relaciones que no aportan en nuestro crecimiento, de involucrarnos en alguna causa que resuene en el corazón, de actuar en base a nuestra propia integridad, de cuidar nuestro cuerpo y energía, etc. Cambiar adentro, cambia el entorno, tanto energéticamente, como materialmente, y mientras más personas se sientan con la autoestima/soberanía suficiente para ir modificando, aunque sea de forma pequeña su propia realidad, eso puede afectar también lo que es relevante, prioritario e importante en un sistema colectivo. En mi visión, la cultura se construye desde lo interno, desde lo que sentimos como “normal”, “natural”, “posible”, “moral”, “productivo”, y eso ha ido cambiando a lo largo de los años, nos demos cuenta o no, gracias a personas que cuestionan las bases de los modelos imperantes. Cuando pienses, “qué puedo hacer yo, soy sólo una persona”, recuerda entonces ese concepto, cuando las cosas cambian en tu interior, también cambian a tu alrededor. Valentina Paz