Madre, pacha, gaia.
Para mi la tierra es un ser viviente, con ciclos, viaje, historia, espíritu y evolución. Siempre la he sentido latente, su energía crea, transforma, nutre semillas y árboles, destruye, renace, florece, se comunican desiertos y selvas, erupcionan volcanes, se mueven sus capas, se congela y derrite, todo en ella está interconectado. Es la encarnación de la vida en este cuerpo, maestra, hogar de los seres más hermosos y terribles que he visto. Para mi la tierra está en cambios, procesos y evolución, su poder trasciende lo que como humanidad podemos hacer o dejar de hacer, siento que nos “permite” estar aquí, nos nutre, ama y somos con ella, es también nuestros cuerpos, la respiramos, no hay otro lugar donde estemos que no sea viviendo en ella y entonces, gracias también a ella, en esta red más grande de vida.
Mi alma la reconoce, le agradece esta experiencia, se ancla para navegar este paso por el universo, viaje misterioso de transformación.
Amor para ti y para todos los reinos que habitamos en ti.
Feliz día de la tierra, espero que podamos seguir reconociéndola para vivir más en armonía, cuidado y salud.